Mis ojos alumbran la orilla del universo, una delgada mujer corre con su perro, el cielo se asoma, abre un pasillo de voces, vuelvo a pensar en ti cuando me guiabas: sembraste huecos adrillos de miedos. Respira entre vagones de tiempo, no ha nacido el martes que me lleve, seré la luna abierta que danza sin soles, el brillo-canto de mis palabras se extiende. Sopla el mar y el fuego, la voz se corta, he muerto y he vencido aquel río desierto, he nacido precoz sin estirpe ni lastre, son las horas sin tiempo, el volcán abierto. "Buenos días" grita un hombre riendo, paso las calles entre colores de carne fresca, Lua me arrastra, arde en ánimos por jugar, perros corren de un lado a otro. Los niños cruzan la acera, autos detenidos, autos guiados por seres dispersos, me miran y se ven, arden entre deseos, voces sin fondo, ¿a dónde van?, grillos arriba. Nubes que abrazan un sol inexorable y lacio, un sol qu...
Paso y dejo lo mío, luego se vuelve tuyo es entonces un pozo, si bebes de él se llena si no se vacía y marcho a galope, vas y voy y vamos dejando algo que de a poco me describe pero nunca me alcanza. Somos un enigma, y nos vamos conociendo, en cada letra me describo y juego a que te mires, porque en ti me veo y a veces nos encontramos, gracias por pasar por la ruta en la que sigo danzando.