Ir al contenido principal

LA VOZ DE LA MEMORIA

La voz que me guía
cuerpo liviano de mil risas
ahí está la memoria
ola sobre ola
un mar que se extiende,
ahí estás tú
mirándome sin tiempo,
todo es un instante
todo se olvida
¿Quién eres?
¿Quién soy?
yo sé quién eres
y tu alma sabe quién soy
madre, amiga, mujer
cantas para vivir
vives en un eterno canto
te veo sin máscaras
me ves y me abrazas
danza que se abre
me tocas y ríes y luego
cantas y vuelves a tocarme
ahora entiendo tu silencio
ahora entiendo tu llanto
ahora se extiende tu luz.


Comentarios

Entradas populares de este blog

YO SE QUIEN ERES TU

Canto a mi Coco, mi hermosa madre Ya no sabes quién soy. A veces me da rabia. Me cuesta entenderlo. Lo acepto. He aprendido a aceptarlo. Cada día que ibas perdiendo tu memoria, me perdía contigo. Me asfixiaba tu destino, nuestro destino, nuestra historia. Primero mi padre. Ahora tú. Mi coco, mi madre… Me ha tocado entender que así, de repente, la vida puede cambiar. La vida es cambio. Todo el tiempo es cambio. Esa es mi vida. Mirarte ahora, sin que sepas quién soy, es como saber que ya no eres tú pero lo eres. Yo sé quién eres tú. Y eso cuenta. Mis hijos lo saben. Mi padre lo sabe. Tus hijas, tus nietos  tu familia, Y solo nos queda cantar. Cantar sin detenernos. Cantar sin juicios. Unir la voz como dos almas que se buscan. Porque no dejas de cantar. Ahí está el bálsamo que nos calma. Y aprendo de tu risa, de tu risa siempre lista, dispuesta. Aprendo de tu mirada que no se cansa, que está lejos de la mía… Y un día seremos luz. sin tanto drama.   Yo sé quién eres tú. Aunque no ...

EL ÁNGEL DE VARSOVIA EN LA CONDESA

 Quería estallar en llanto, dejar salir mis lágrimas como una cascada con incontenible furia, ¡qué historia tan desgarrante, tan heroica, una mujer capaz de salvar a dos mil quinientos bebes, arrancarlos de mano de los nazis, ¡que vara tan alta nos puso Irena Sendler al ayudar al otro, salvó a un pueblo completo, y que forma de interpretarlo de Fanny Sarfati en este unipersonal, el Angel de Varsovia. Todos por un momento estábamos en el foro Shakespeare, ese viejo teatro que se tragó algunas tardes de mi soledad, una soledad compartida con grandes amigos que he visto desfilar aquí, y ahora una vieja colega me invitaba a regresar con este majestuoso monólogo dirigido por Carlos Rangel,  que arranca con un ritmo lento y poco a poco empieza a subir, y de repente ya estábamos llorando con Irena, al ver a una madre como entrega a su único hijo para salvarlo "no lo dejes dormir solo, no le gusta".  Irena se convirió en el ángel para miles de bebés que fueron arrancados de ...