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¿CÓMO LE HICISTE PARA SANAR TU CORAZÓN Y TU ALMA?

Dedicada a mi Querida Cris.

Estabas ahí, jugando a ser niña y una sombra terrible se puso en tu mirada, te vi luchar contra monstruos que se robaban tu paz y tu alma, mis padres eran parte de ellos, yo sólo le pedía a dios que te llevara con él, porque te veía sufrir, llorar; llorabas mucho, todo el tiempo llorabas y gritabas y yo ahí mirándote, como un centinela que vigila la muralla, una muralla de miedos que crecía en mi. ¡No puedes salir! te encerraban todo el tiempo, no se porque, nunca supe exactamente porque te trataban así, y sólo por eso justificaba tu enojo, un enojo que no cedía ante nada, que no te dejó mirarme, ni mirar nada de lo que pasaba en tu vida en ese momento, sólo veías ese árbol desde la ventana, aquella ventana donde castigada veías como pasaba la vida. Yo te imaginaba como una princesa encerrada en la torre y mis padres los terribles verdugos. ¡Ah mi gran hermana, que vida te tocó,  que semillas más terribles te sembraron cuando apenas eras una tierra fértil, cuando apenas eras un ser humano en formación y ya fuera de aquella burbuja llegó la vida de arrimados que si lo analizas salió peor que  la vida que llevábamos, de haber sabido lo que seguía, hubiera preferido la locura de mi padre en la casa.
 Ahí en la casa de los abuelos, llegaron los tíos aquel rebaño de voces ignorantes que te juzgaban, no todos porque siempre en la manda hay algunas especies que evolucionan, algunas que se apartan y logran liberar su espíritu, pero la mayoría te hacían responsable de muchas cosas, con palabras y con la mirada que a veces es peor, porque es más terrible insinuarle a alguien que todo lo que hace está mal. Es esa violencia de manera muy sutil la que hace daño, la que realmente hace más daño, porque se queda ahí, porque provoca muchas inseguridades en quien las recibe. Hoy que soy un adulto un hombre con más de cuarenta otoños, no puedo entender ¿cómo es posible que sabiendo lo que habíamos pasado, había adultos que nos juzgaban? sabiendo que éramos niños y que nosotros éramos lo menos responsables de los problemas de nuestros padre. Tal parece que entre más jodido estás te joden más. "No muestres tus heridas, nunca lo hagas", recordaba una vieja película de sabiduría Zen, "nunca ni cuando estés a punto de morir, te dejes vencer" por eso en cuanto pude me alejé, no quería saber nada de la familia, no quería saber nada de padres, tíos y retratos familiares, sólo quería estar lejos, volar lo más lejos posible y que el viento de la lejanía me curara, pero eso no pasó, eso sólo me hacía sentir un ser extraño, herido, que reproducía todo el dolor y el daño en cada relación que llegaba a mi vida. Me di cuenta que no me alejé, huí y cuando uno huye, tarde o temprano nos alcanza la realidad, los miedos todo eso que no soportamos, como tu cuando te casaste tan chica, siento que todo eso de la boda y tener una hija fue un hermoso pretexto para dejar la burbuja, para huir, porque uno no se casa a los diecinueve años, a esa edad uno va primero a la Universidad, pero tú te casaste y empezó tu vida de casada y yo con diecisiete años entendí que no volveríamos a estar juntos otra vez y me dolió, justo el día de tu boda; choqué ¿lo recuerdas? y traté de darme a la fuga y lo único que conseguí fue arrancarle a tu nuevo esposo un par de billetes que le habían colgado en su saco, como parte del ritual de darle algo de dinero para su nueva vida, pero yo lo usé para darle una buena mordida al patrullero que esperaba afuera de la casa. Choqué porque estaba enojado, porque odiaba ver que te ibas sin estar aquí, sin haber podido disfrutar un poquito más tu compañía, odiaba ser tan consciente de ello, pero así era, sabía que nuestras vidas estaban marcadas por la vida en esa burbuja, estuvimos lejos muchos años, muchísimos y ahora la vida nos vuelve a poner de frente  y aquí estamos compartiendo techo, con el pretexto de nuestros padres, un hermoso pretexto donde hemos aprendido a dejar  todo atrás, pero el hecho que estés tu acá es admirable, completamente admirable, es un acto de amor indescriptible, porque la mayoría de los hijos que sufren violencia por parte de los padres se alejan, incluso se cambian de País y eso es algo que muchas veces los hacen de forma inconsciente, pero en el fondo saben muy bien que lo único que quieren es estar en paz. Tu eres un ser de luz, una mujer fuera de serie que ha decidido cuidar a sus padres y dejar incluso a sus hijos, que aunque ya están grandes aún extrañas, como extrañas a tu nieta, esa hermosa nena que tanto amas. Ahora te veo y puedo ver nuevamente a es niña que conocí cuando vivíamos en la burbuja, una hermosa mujer con una fe inquebrantable, se levanta para seguir viviendo, para seguir amando a tus hijos y a tus padres.¿Cómo le hiciste para sanar tu corazón y tu alma? Ahora te veo que has dejado atrás el enojo y los miedo, has aprendido a vivir con ello y a usarlo para seguir adelante, eso es evolucionar Cris eso es superar y avanzar. Gracias por dejarme compartir estos días a tu lado, por ser mi hermana mi hermosa y fuerte gran hermana. Hoy te disfruto y hasta he descubierto que hacemos un excelente duo cantando. Ya no pienso en cuánto tiempo nos falto disfrutar, ahora sólo doy gracias por volvernos a juntar y te disfruto en cada momento.


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